La Confederación Española de Cooperativas de Trabajo Asociado hace un llamamiento, con motivo del 8 de marzo, a sumarse a los mensajes de la ONU, y pensar en igualdad para construir el futuro con inteligencia y abordar los cambios necesarios

La Confederación Española de Cooperativas de Trabajo Asociado ha efectuado un llamamiento a la sociedad, con motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer, demandando los cambios necesarios para construir una sociedad más igualitaria y justa. En ese sentido, su vicepresidenta e integrante del Comité de Género de la ACI, Malena Riudavets, ha querido destacar el papel del cooperativismo, como modelo empresarial ejemplar en la puesta en marcha de medidas dirigidas a la equidad de género. Igualmente, Riudavets, ha recordado que este año, ONU Mujeres ha elegido como tema para el Día Internacional de la Mujer "Pensemos en igualdad, construyamos con inteligencia, innovemos para el cambio", centrándose en formas innovadoras para conseguir la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres, en especial en las esferas relativas a los sistemas de protección social, el acceso a los servicios públicos y la infraestructura sostenible.

El reto de cumplir con la Agenda 2030, en especial con el Objetivo de Desarrollo Sostenible Número  5, Lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas ha sido asumido por las cooperativas de trabajo y por las demás empresas de economía social, al identificarse con los propios Principios  y Valores de las cooperativas.

En España, las cooperativas de trabajo vienen presentando ratios superiores a otras fórmulas empresariales en temas tan destacados como la conciliación de la vida laboral y familiar, la práctica inexistencia de brecha salarial, el acceso a puestos de dirección.  Como ejemplo, citar que, en las Islas Baleares, desde UCTAIB confirman que el 79% de las cooperativas de trabajo tienen a una mujer como presidenta, O, en el País Vasco, donde las mujeres alcanzan un porcentaje alto entre las plantillas de las grandes cooperativas, rompiendo con la tradición de que las mujeres sólo están presentes en las micro pymes. También en  la Comunidad Valenciana, FEVECTA ratifica que los servicios a las personas, en buena parte del territorio valenciano, se realizan a través de las cooperativas de trabajo, formadas y regentadas por mujeres.  O en  Andalucía, donde FAECTA está trabajando con las cooperativas de trabajo como opción para el "empoderamiento" de las mujeres, a través de  la intermediación laboral entre el tejido social y empresarial, actuando para mejorar la empleabilidad de personas en riesgo de exclusión social impartiendo formación y talleres especializados en ciudades y zonas rurales, con especial incidencia en municipios de menos de 20.000 habitantes

Y todo ello, sin obviar la existencia en la práctica mayoría de las cooperativas de trabajo de Planes de Prevención de Riesgos con medidas específicas para las mujeres, o la existencia de Planes de Igualdad en la mayoría de las cooperativas de trabajo, con independencia de la obligatoriedad que marca la normativa. Así, por ejemplo, en el último consejo de ministros, el gobierno ha aprobado la obligatoriedad de la existencia de un Plan de Igualdad, con la escala de tres años, para que las empresas de más de 50 trabajadores elaboren y apliquen un plan de Igualdad, dos años para las de 100 a 150 y un año para las de 150 a 250. Planes que, por ejemplo, en Murcia, la organización UCOMUR va a realizar a las cooperativas de trabajo, de manera gratuita, como un servicio más de los que ya presta.

Todas estas realidades son las  que desde COCETA  quiere mostrar a la sociedad, para que, como ha señalado Malena Riudavets,  se conozca cómo en la Cooperativas de trabajo existe Conciliación Personal y Laboral, se accede a la Formación para la mujer, en las mismas condiciones que para el hombre, de hecho, la experiencia de las Empresas de Economía Social muestra que las mujeres constituyen el 63% de la totalidad de personas que se forman, se crea empleo estable e indefinido, se avanza en Democracia Social, a través de la propia democracia económica. Se participa en la Gestión Empresarial lo que redunda en una flexibilidad que se hace ostensible tanto en las negociaciones salariales, de horarios, permisos, organización del trabajo, en definitiva, el “diálogo social”. Se potencia el liderazgo en la Mujer, fortaleciendo el potencial EMPRENDEDOR de la MUJER”.  Concluye Malena Riudavets que las cooperativas de trabajo representan un espacio empresarial más igualitario en cuanto a las condiciones de trabajo y la organización de la vida diaria de las mujeres.

COCETA se suma a la reivindicación de la Alianza Cooperativa Internacional  y  de Naciones Unidas que mediante la transformación de las personas, los procesos y las herramientas tecnológicas se trabaja en un cambio de mentalidad, para construir un futuro óptimo para las mujeres y los hombres.