Luis Miguel Jurado: “Valoramos de forma sincera que otras familias de la Economía Social sí hayan visto reflejadas sus necesidades en esta Ley Integral. Todo paso adelante es positivo y debe reconocerse”.
La Confederación Española de Cooperativas de Trabajo Asociado (COCETA) lamenta que la Ley Integral de Impulso a la Economía Social, aprobada definitivamente ayer por el Congreso, no haya incorporado medidas clave para el cooperativismo de trabajo. La organización, no obstante, expresa su disposición a colaborar con rigor y espíritu constructivo en su desarrollo normativo para corregir estas carencias.
El presidente de COCETA, Luis Miguel Jurado, asistió al pleno con la expectativa de que se introdujeran ajustes de última hora. “Reconocemos avances relevantes para distintas familias de la Economía Social, pero el cooperativismo de trabajo ha quedado diluido en un marco excesivamente amplio, como advertíamos. Es una oportunidad perdida para hacer más competitivo nuestro modelo empresarial”, señala.
Según COCETA, la integración de varios textos legislativos en una única norma ha dificultado abordar con precisión las especificidades del sector. “Durante el debate se destacó el papel social, valga la redundancia, de la Economía Social, pero faltó atención a su dimensión empresarial y productiva”, añade Jurado.
Avances para el conjunto del sector
La Confederación valora positivamente que la ley refuerce aspectos como el marco de las empresas de inserción, la clarificación del catálogo de entidades o la protección frente al intrusismo. Celebra especialmente el reconocimiento de los Centros Especiales de Empleo de Iniciativa Social. “Son pasos importantes que contribuyen a consolidar el ecosistema de la Economía Social en su conjunto”, apunta el presidente de la Confederación.
Las demandas de las cooperativas de trabajo: aún pendientes
A pesar de los avances, COCETA insiste en que siguen pendientes medidas esenciales para garantizar la competitividad y sostenibilidad de las cooperativas de trabajo, entre ellas, ajustes en la fiscalidad del modelo cooperativo; una regulación más adecuada de la relación entre las horas de trabajo de las personas asalariadas por cuenta ajena y las de socias trabajadoras; la actualización del fondo de reserva obligatorio; la ampliación de los supuestos de capitalización del desempleo o el impulso a la recuperación de empresas por sus plantillas mediante fórmulas cooperativas. “No pedimos privilegios, sino herramientas para competir en igualdad de condiciones y seguir generando empleo estable”, subraya Jurado.
El sector de la Economía Social, en el que destacan las más de 20.000 cooperativas de trabajo, representa más del 11% del PIB y genera más de 2,2 millones de empleos en España. “Somos un pilar del empleo estable, el arraigo territorial y la cohesión social”, recuerda el presidente de COCETA.